Estudios gratuitos para Reindus 2020

Es una de las grandes citas del calendario en la obtención de financiación pública para las empresas industriales, y la apertura de solicitudes está muy próxima a ser abierta, hecho del que te notificaremos si así manifiestas tu interés y en nuestras redes sociales. Dirigido principalmente a pymes industriales y lanzado por el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo, este año el programa Reindus 2020 incluye algunas novedades que debes conocer. Pero, antes, hablemos un poco de Reindus en sí. Y, si cuando termines de leer estás interesado, pero no estás seguro de si tu empresa cumple para optar a esta financiación, en Resulting te hacemos un estudio gratuito.

Este programa tiene por objetivo impulsar la creación o traslado de establecimientos industriales, mejoras y/o modificaciones de la línea de producción, así como la implementación de tecnologías de la industria conectada 4.0, como así reza en su página web. Es decir, hacer crecer a las empresas industriales de nuestro país: pymes y grandes empresas del sector industrial, encuadradas en la Sección C (divisiones 10 a 32), de la industria manufacturera, y en la sección 38.3X, la gestión de residuos, del CNAE 2009.

Así, Reindus tiene por finalización financiar inversiones de los siguientes tipos:

  • Obra civil: inversiones materiales en urbanización y canalizaciones, con exclusión de terrenos.
  • Edificación: inversiones materiales para la adquisición, construcción, ampliación o adecuación de naves industriales.
  • Adquisición de aparatos y equipos materiales: activos fijos vinculados a la producción, excluidos los elementos de transporte exterior.
  • Ingeniería de proceso de producción: gastos de personal propio y colaboraciones externas necesarias para el diseño de procesos.

Para este 2020, la inminente convocatoria presenta algunas novedades que te desvelamos a continuación:

  • Los préstamos serán como máximo del 75% del presupuesto presentado por cada empresa.
  • La inversión mínima a realizar es de 100.000€.
  • El importe global del préstamo a conceder por beneficiario no podrá superar los 800.000€.
  • El plazo de amortización máximo es de seis años con un máximo de tres de carencia.
  • El tipo de interés se fija a partir del 0,1% y 0,19% para pymes, con aportación de garantías de solo el 20%.
  • El préstamo se cobra en su totalidad en un plazo de seis meses desde la presentación de la solicitud, sin la necesidad de justificar el inicio o realización de las inversiones.

Como expertos con experiencia contrastada y resultados garantizados, desde Resulting te animamos a confiar en nosotros para servirte de guía en todo este proceso hasta financiar a tu empresa industrial y así poder poner en marcha todos los proyectos que pretendes.

Y, aún más importante, queremos hacerte saber que, si no tienes clara la viabilidad de tu empresa a la hora de optar a entrar en Reindus 2020, nos ponemos a tu disposición para realizarte un estudio gratuito con el que salir de dudas y estar preparado para dar el siguiente paso.

Nuevas ayudas para autónomos entran en vigor

Que el coronavirus ha hecho bajar la persiana temporalmente a multitud de negocios no es ningún secreto. Que eso haya repercutido con más o menos virulencia depende de cada caso, pero es una crisis que ha hecho y continúa haciendo tambalearse a los cimientos de la economía española, la de un país en el que el 99,8% de las empresas son pymes y en el que 3,2 millones de sus trabajadores lo son por cuenta propia, es decir, autónomos. Muchos de ellos forman, así pues, parte al mismo tiempo de ese prácticamente absoluto porcentaje de pymes en la empresa española. Y para ellos ha sido aprobado un nuevo paquete de medidas en forma de nuevas ayudas, en vigor a partir del 1 de julio.

Para entender a qué tiene derecho cada uno según el caso, lo mejor será que antes distingamos entre los autónomos que sí han percibido el cese de actividad extraordinario durante el estado de alarma, y los que no lo han hecho.

Los que sí han percibido cese

Estos representan cerca del 29% del total de los autónomos, para los que se aprobó a mitad de abril una inyección de 670,9 millones de euros a repartir entre 919.173 trabajadores por cuenta propia, que recibieron una prestación extraordinaria por cese de actividad y que conllevaba la exoneración de cuotas a la Seguridad Social de forma temporal, por Real Decreto-ley 8/2020 del 17 de marzo.

Este cese de actividad, que es también conocido como el paro de los autónomos, presenta ahora dos opciones para este grupo de trabajadores en las nuevas ayudas: la exoneración de cuotas y la prestación por cese ordinaria.

En el caso de la exoneración de cuotas es muy sencillo, puesto que se aplica directamente, no necesita solicitud, no depende del nivel de facturación y es compatible con la actividad laboral actual. No se percibe prestación, pero se concede la exoneración al 100% en julio, al 50% en agosto y al 25% en septiembre.

La otra opción es la de continuar recibiendo la prestación por cese ordinaria, para la cual se debe haber cotizado por cese de actividad los doce meses inmediatamente anteriores de manera continuada, se debe acreditar una reducción de la facturación en el tercer trimestre de 2020 del 75% respecto a la reducción de la facturación de este mismo trimestre en 2019.

Al igual que en la anterior opción, es compatible con la actividad, pero no podrá superar rendimientos netos de 1.939,58 euros al mes, y se puede reducir a ella en cualquier momento antes del 31 de agosto o devolver el exceso. Además, paga un 1,7% de su base de cotización.

Los que no han percibido cese

Estos trabajadores, para acceder a la prestación por cese extraordinaria, acreditarán haber cotizado como autónomo durante al menos cinco meses entre los meses de octubre a marzo de 2018 y 2019.

Su cuantía será calculada de manera equivalente al 70% de la base mínima de cotización que corresponda. Tendrá una duración de cuatro meses y se percibe a partir del 1 de junio con carácter retroactivo, siempre que se presente la solicitud entre el 1 y el 15 de julio en la mutua a la que esté asociado el autónomo en 2019. De solicitarse en otra fecha comenzará el día siguiente a la presentación de la solicitud.

Préstamos y ayudas directas: no son lo mismo

Vivimos momentos muy desafiantes en nuestro país. En todo el mundo, de hecho. Nuestros tejidos empresariales se ven altamente amenazados por la pandemia del coronavirus, que pone en jaque la viabilidad financiera de multitud de empresas, quedando, como siempre, empresas humildes y trabajadores por cuenta propia entre los grupos más desprotegidos. Para intentar no dejar a nadie atrás, en nuestro país se aprueban y sacan adelante diferentes medidas, pero no todo es siempre tal y como parece, y donde parece haber una ayuda puede esconderse un compromiso de futuro de difícil asunción. En este contexto, es muy importante para pymes y autónomos ser capaces de diferencia entre lo que es un préstamo y lo que es una ayuda directa.

¿A qué viene esta alerta? Retrocedemos hasta el 17 de marzo, cuando fue publicado en el BOE el Real Decreto-ley 8/2020 de medidas urgentes extraordinarias para hacer frente al impacto económico y social del Covid-19, que, entre otras medidas como la ampliación de pagos, aprobaba una línea de avales ICO por 100.000 millones de euros, una cantidad que en prestigiosos foros económicos se estima como insuficiente por la mitad de los 200.000 millones que deberían haber sido destinados para favorecer la liquidez de la empresas, y no solo para “parar el golpe”, como la denomina nuestro CEO Marcial Cruz.

Se pretende que estos avales sean concedidos, como máximo, por importes al respecto del 25% facturado en el ejercicio de 2019, o el doble del coste de la mala salarial, también del año 2019. Eso sí, esto no es el todo así, puesto que queda sujeto al criterio de los bancos, ya que son las entidades financieras quienes deciden su viabilidad. Son estas quienes también deciden el tipo de interés para pymes y autónomos, que pueden alcanzar hasta el 80%.

Préstamos, que no ayudas

Es aquí donde llega el quid de la cuestión. Y es que un préstamo no es una ayuda como tal. Los préstamos, tarde o temprano, hay que devolverlos. Y, además, con intereses. El problema existe a posterior tanto para el beneficiario del préstamo, como para la economía a nivel general, y es que los préstamos se están utilizando para resolver una situación que no se resolverá porque, los ingresos que venga cuando se recupere la economía, serán los que deberían haber llegado de no haber sufrido las consecuencias de esta pandemia del Covid-19.

Y es que es sencillo. Cuando los gastos corrientes son financiados con deuda, no se generarán los ingresos suficientes que puedan amortizar dicha deuda, saliendo como grandes damnificados los más vulnerables de esta situación, pymes y autónomos que sobreviven al límite de sus posibilidades.

Problema que no se generaría si, en vez de con préstamos, estas ayudas fueran, efectivamente, ayudas directas. Es decir, cantidades que no se tuvieran que devolver.

También siguiendo esta tónica, el Ejecutivo está facilitando el acceso a préstamos y no a líneas de crédito, que es como se debería financiar el circulante de las empresas. Esta circunstancia imposibilita a empresas humildes y trabajadores por cuenta propia solidificar una estructura financiera que les permita hacer frente a reveses como este y, al mismo tiempo, salir con fuerzas necesarias para recuperarse en el futuro. De este modo, se acaban generando gigantes con pies de barro, que asumen unas cantidades económicas que terminan provocando una ilusión monetaria diferente a la realidad. Difícilmente la ayuda -préstamo- recibida servirá para paliar la crisis, y cuando llegue el momento de devolverla, con sus respectivos intereses, la estructura financiera de la empresa quedará del todo debilitada, terminando este riesgo por generar más deuda pública y privada.

Caminos para que tu empresa salga airosa del coronavirus

La crisis sanitaria provocada por el coronavirus asola con todo allá por dónde va. La incertidumbre sobrevuela en nuestro ambiente y el nuevo contexto de confinamiento, teletrabajo y pérdida de ingresos es común a casi toda la población. Pero, para poder seguir en pie cuando esto pase, y no perder mucha fuerza en esta crisis, debemos ser muy minuciosos a la hora de elegir por qué caminos queremos que discurra nuestra empresa o proyecto.

Lo primero es pensar que no todo está perdido, y no confundir la realidad con una actitud derrotista. Un emprendedor conoce de primera mano que el camino hacia el éxito no es una línea recta y que no todos los pasos son siempre hacia delante. En este sentido, siempre hemos de tener puesto un ojo en las medidas que nos pueden ayudar a paliar estos duros momentos y hacer que la tormenta amaine. Sin salir de nuestras fronteras autonómicas, observamos cómo el Instituto de Fomento de la Región de Murcia (INFO) ha hecho públicas unas subvenciones para empresas murcianas, con un presupuesto de 1.500.000 euros y un tope máximo de 50.000 euros como importe máximo por beneficiario. A tener en cuenta:

  • Beneficiarios: Pymes que se enfrentan a una falta de liquidez a raíz del Covid-19.
  • Cuantía: la subvención es en concepto de subsidiación de tipo de interés con un máximo del 1,25% del tipo de interés del préstamo, con el límite de las cinco primeras anualidades. La subvención es del 0,75% anual sobre el saldo vivo del aval, en su caso.
  • Requisitos: operaciones formalizadas a partir del 14 de marzo de 2020.
  • Presentación y plazo: solicitud dirigida electrónicamente al INFO, desde las 9:00 horas del 28 de abril hasta el 30 de septiembre de 2020.

Además, a nivel nacional nos siguen quedando las líneas ICO: Empresas y Emprendedores, Crédito Comercial y Garantía SGR, todas ellas destinadas a financiar tus actividades empresariales y proyectos de inversión desarrollados dentro de España, y con un proceso muy sencillo de solicitud. Pero si tu proyecto tiene una amplitud de miras mayor y sale al extranjero, también existen líneas de financiación internacionales: Internacional, Exportadores y Canal Internacional.

También a tener en cuenta, sobre todo si tu negocio está arrancando, líneas de financiación pública para emprendedores que nos pueden ayudar a hacer más llevadero este trance.

  • Enisa: aparte de la financiación en forma de préstamo, ofrece guía y apoyo en el proceso para proyectos innovadores.
  • Neotec: dirigida especialmente a empresas con base tecnológica en España, ofrece subvenciones a fondo perdido.
  • Horizonte 2020: accesible para cualquier institución dentro de la Unión Europea, aunque está en el último año de un proyecto que arrancó en 2014.
  • Horizonte Pyme: programa de ayudas públicas, ofrece una subvención dentro del Programa Estatal de Liderazgo Empresarial en I+D+i.
  • Emplea: es una convocatoria que no aporta financiación directa, pero nos puede ayudar a ahorrar costos financiando parte de la contratación de personal, eso sí, especializado en desarrollo tecnológico.

No son las únicas, pues también existen alternativas como AEESD, Eurostars, PID, CIEN o Retos. El horizonte de posibilidades de obtener financiación alternativa y pública es extenso, lo cual no quiere decir que facilite nuestro camino necesariamente, pues se hace más conveniente hilar fino para saber dónde apostar.

En este sentido, un factor importante a tener en cuenta en la crisis del coronavirus es dejarse asesorar por expertos en financiación, profesionales cualificados que velan por lo mejor para la economía de tu empresa, y como los que puedes encontrar en Resulting.

Líneas de financiación pública actualmente activas para startups

Uno de los grandes desafíos de las startups es la posibilidad de tener acceso a incentivos o ayudas económicas viables. Desde la esfera particular-privada, el interés de los negocios por invertir en su expansión suele ser imprevisto. Por ello, constantemente son las líneas de financiación pública las que terminan proporcionando la motivación que estos emprendimientos necesitan para seguir escalando.

En la práctica es fundamental que los emprendedores conozcan bien los tipos de líneas de financiación pública disponibles, así como las condiciones para accederlos. Pensando en ello, a continuación analizamos las líneas de financiación pública actualmente activas en España.  

Tipos de financiación disponibles para startups

El ciclo de vida de un emprendimiento comprende diversas etapas, y cada una de ellas presenta diferentes oportunidades y desafíos. Por ello, en muchos momentos de la trayectoria empresarial es muy positivo encontrar una amplia línea de financiación pública o privada. Se trata, en definitiva, de suplir las necesidades de las empresas en cada una de estas etapas.

Si hablamos específicamente de las startups, podemos destacar los siguientes tipos de financiación útiles para su crecimiento y estabilización:

  • Capital semilla: se refiere a la financiación que aporta al inicio de la actividad. O sea, ayuda a las startups que aún están en fase de desarrollo de productos o servicios, y no cuentan todavía con ingresos significativos.
  • Venture Capital (Capital de riesgo) A: es aquel que generalmente se otorga cuando un emprendimiento ya genera ingresos, pero aún no obtiene beneficios.
  • Venture Capital (Capital de riesgo) B: aquí el emprendimiento ya ha logrado mayor valorización en el mercado, con un modelo de negocio mejor estructurado.
  • Grow Capital: esta línea de financiación se concede cuando la startup está lista para dar un gran salto de crecimiento y tiene condiciones de expandirse a nivel estructural, productivo y operacional. Hablamos de créditos que pueden variar entre 20 y 250 millones de euros.

4 líneas de financiación pública disponibles para startups en España

En los últimos años, las líneas de financiación pública se van volviendo cada vez más accesibles para las startups españolas. Principalmente para aquellas que apuntan a proyectos tecnológicos y pueden ayudar a posicionar el país en plena era digital.

Compartimos 5 líneas de financiación pública que resultan bastante accesibles a las nuevas starups de España: 

  • NEOTEC: es una iniciativa promovida por el CDTI (Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial). Su principal objetivo es fomentar la creación y desarrollo inicial de startups tecnológicas en territorio español.
  • Horizonte 2020: es el mayor programa de fomento a la innovación e investigación en la UE, cuyo principal objetivo es asegurar la competitividad de la región a nivel global. A través del desarrollo de emprendimientos locales innovadores, se apuesta principalmente a las fuerzas de trabajo alternativas y al empleo sostenible.
  • ENISA: apunta principalmente a jóvenes emprendedores con proyectos innovadores, con viabilidad de desarrollarse a corto o medio plazo. Además de ofrecer préstamos con beneficios de pago, la Empresa Nacional visa generar un ecosistema de emprendedores, que intercambien conocimientos e inspiren nuevas generaciones.
  • Líneas de financiación pública ICO: entre su variedad de préstamos, ICO ofrece también ayudas accesibles a startups. Se destina principalmente a autónomos y Pymes, que buscan financiación directa o líneas de mediación de crédito para poner en marcha sus proyectos.

Además de las destacadas anteriormente, España cuenta con un amplio abanico de líneas de financiación pública. Para conocer más detalles, puedes entrar en los sitios oficiales de AEESD, PID, CIEN, Horizonte Pyme, entre otros.

Estados financieros y financiación empresarial

Los estados financieros son documentos que reflejan la situación contable de una empresa en un período determinado. Ofrecen la información necesaria para obtener un diagnóstico financiero y tomar decisiones de cara al futuro. Los principales datos que se tratan son la rentabilidad, la liquidez, el endeudamiento y el equilibrio de las finanzas. Además de las ventajas que implica el conocimiento real para la financiación empresarial, el registro de otros datos es obligatorio por ley.

Fases de un diagnóstico financiero

Los estados financieros requieren de una etapa preliminar, en la cual se definen los objetivos de la investigación del estado de la empresa, los datos necesarios y los índices para la elaboración de los estados financieros. En una segunda etapa se realiza el análisis formal, donde se aplican las técnicas seleccionadas para la obtención de resultados. Y, por último, llega el análisis real que permite conocer la situación, detectar los errores y planificar nuevas acciones.

Tipos de Estados Financieros

Los administradores de empresas seleccionan las herramientas más eficaces para la gestión de la corporación. Entre los más habituales y útiles se encuentran:

Balance General

Se visualiza de forma clara la situación patrimonial actual de la empresa. Este balance se basa en una confrontación de activo, pasivo y patrimonio neto. El activo debe ser equivalente a la suma de los otros.

Estado de resultados

Generalmente se trata de un ejercicio financiero anual, pero su periodicidad es flexible. El objetivo principal es conocer la rentabilidad y analizar los resultados en relación con los objetivos propuestos. El proceso consiste en tomar los ingresos y restar los diferentes gastos, que incluyen efectivo, intereses, pagarés y cheques a vencer.

Estado de inversiones

Salvo en casa particulares, estos estados financieros son meramente informativos para complemento de otros análisis. Los datos que otorgan son básicamente el estado actual y evolutivo de las inversiones realizadas.

Evolución de Patrimonio Neto

Se trata de una descripción precisa de la estabilidad o cambios patrimoniales que tenga una empresa en un periodo contable. El documento refleja la cuantificación de bienes materiales e inmateriales que conforman el patrimonio neto.

Estado de flujo

También conocido como estado de efectivo, en el cual se visualizan los datos necesarios para evaluar la liquidez: variaciones, movimientos, origen y destino del efectivo que se administra. En esta categoría hay una subclasificación: de actividades de explotación, de actividades de inversión y de actividades de financiación.

Utilidades de los estados financieros del periodo contable analizado

Con estos estados financieros se garantiza la obtención de información adecuada para un análisis real de utilidad, para decisiones financieras futuras. El ritmo a seguir a partir de este ejercicio está basado en estos resultados. Algunas de las ventajas que se obtienen son: asignación de responsables, previsión de ajustes y nuevas inversiones, transparencia financiera. No hay que olvidar que, si se trata de sociedades, los documentos sobre estados financieros son requeridos por el Registro Mercantil.

Un 2020 especialmente propicio para las fintech

Las fintech, el sector de la tecnología aplicado a las finanzas, va a continuar evolucionando en el desarrollo de herramientas de pago online, entre muchos otros avances. La clave de lo que se espera este 2020, en esta materia, es regulación y automatización. De igual forma, la automatización robótica de diferentes procesos va a ser otra de las grandes protagonistas. A continuación, aportamos más información sobre las últimas tendencias de las fintech.

Las fintech: las últimas tendencias

Menos efectivo

Cada vez son más las personas que prefieren hacer pagos online, es decir, cada vez son más quienes no quieren tener dinero en efectivo. En este aspecto, una de las tendencias de las fintech consiste en continuar el desarrollo de tecnología NFC. Con estos avances se permite a los usuarios hacer pagos de forma inmediata, el único requisito tener un teléfono inteligente. Algunos países como Suecia son pioneros en este tipo de pago.

Inteligencia artificial

La inteligencia artificial comienza a jugar un papel protagónico en la tecnología aplicada a las finanzas. En este sentido, la atención automatizada al cliente es uno de los puntos clave, así como la recolección de los datos que permitirán la creación de experiencias personalizadas y más cercanía con los clientes y potenciales compradores.

Mayor seguridad

Hasta el momento el sector no contaba con suficientes regulaciones y normas que garantizaran un proceso limpio y seguro para todos los involucrados, pero muy especialmente para el sector más vulnerable de la ecuación: los usuarios. En este aspecto, la directiva europea ha elaborado y ha puesto en vigor el PSD2 y el SCA; de esta forma se manifiesta el deseo de la industria de generar más seguridad y confianza.

Utilización de las criptomonedas

Hasta ahora las criptomonedas han sido utilizadas para diversificar las inversiones, se espera que comiencen a utilizarse para hacer pagos reales. Esta es una de las tendencias más esperadas de este año y que se estima que tendrá mucha más fuerza en los siguientes. Con ello queda confirmada la posibilidad de hacer pagos de diferentes formas que funcionen como alternativa al dinero en efectivo.

Open banking

El open banking no es más que el empoderamiento del cliente a través de un mayor control sobre el manejo de sus datos. De esta forma, los datos podrán compartirse entre diferentes compañías sin ninguna clase de complicación. Además de eso, la industria fintech está logrando un objetivo muy importante, que cada vez más personas tengan acceso a los diferentes productos bancarios. En muchos países todavía hay personas, especialmente de la tercera edad, que no tienen ningún tipo de producto bancario. Las nuevas tecnologías de las fintech han generado un cambio importante en la tecnología financiera, que se traduce en una mejor atención al cliente, acceso a los datos y seguridad. Se espera que esta tendencia continúe en constante crecimiento durante este año 2020.

Oportunidades de financiación en 2020

La búsqueda de nuevas oportunidades de financiación es una de las formas de crear y hacer crecer a las pequeñas, medianas y grandes empresas. El problema que suele surgir es que, aunque existen dichas oportunidades, suelen ser por cantidades bajas y a corto plazo. De ahí que se haga tan importante la búsqueda de nuevas alternativas para alcanzar los objetivos para cualquier proyecto. A continuación, veremos información muy valiosa sobre nuevas oportunidades de financiación en 2020.

Las mejores oportunidades de financiación en 2020

Plataformas FINTECH

Las plataformas FINTECH están entre las opciones de financiación de empresas que cada vez tienen más adeptos. En España y Europa están en crecimiento, aunque todavía está un poco lejos de países como Estados Unidos. Esta plataforma ofrece diferentes tipos de financiamientos que se adaptan a los requerimientos de los clientes, para ello utilizan fórmulas novedosas, eliminación de documentación y abaratamiento de costes.

Crowdlending

Este tipo de financiación pone en contacto a las empresas con un gran número de inversionistas pequeños e independientes. Es ideal para aquellas empresas cuyo objetivo sea una inversión descentralizada y además que sea a largo plazo. Aunque esta es una gran opción, también es cierto que requiere de una gran inversión de tiempo hasta lograr conseguir el objetivo.

Capital Riesgo

Una de las formas de inversión y financiación más efectivas es la de Capital Riesgo. ¿Cómo funciona? La empresa es financiada por inversores experimentados. Tanto la empresa como el inversor obtienen buenas rentabilidades. Para acceder al Capital Riesgo se puede utilizar la plataforma capital pymes, utilizando escenarios como La Bolsa. El objetivo final es acceder a Private Equity en un formato profesional y a un coste bajo.

Financiación personalizada

En España existen varias alternativas para aumenta la rentabilidad de las pequeñas y medianas empresas. Business Angel es un ejemplo de las opciones que analizan cada uno de los proyectos y estructuran planes de financiación sencillos y que se ajustan a los requerimientos de cada empresa. Business Angel son personas con un capital específico y experiencia, que se incorporan a la empresa como empresarios.

Microcréditos

Los microcréditos son una gran opción para todas aquellas PYMES que están en la búsqueda de opciones rápidas. Este tipo de crédito, como su nombre lo indica, suelen ser pequeños, pero son adjudicados rápidamente, sin necesidad de tener algún tipo de garantía y en la gran mayoría de las veces ni siquiera es necesario acudir personalmente al banco, sino que se puede solicitar vía online. Estos microcréditos suelen tener tasas de interés bajos.

En un mundo empresarial cada vez más competitivo, se hace necesario buscar nuevas formas de financiación para impulsar a las pequeñas y medianas empresas a su próximo nivel. La buena noticia es que existen alternativas serias y muy buenas para lograr cada uno de los objetivos planteados en este 2020.

Balance final de año: tu resultoría te ayuda a cuadrar y maximizar ventajas

Llega noviembre y con él el calendario parece acelerarse. Es momento de cerrar un ciclo económico y de planear el que sigue. El nuevo año está cerca y es momento de decisiones.  Para eso, el balance final de año es una fuente de información clave para la mejora.

La presentación de resultados anuales en el Registro Mercantil es una obligación, sí. Pero también es una muestra de todo está en regla y de que se ha cumplido con la normativa vigente. Legalmente todo tiene que cuadrar.

Asimismo, este balance final del año es un resumen de cómo ha resultado la actividad en el negocio. Será buen punto de partida para el análisis y la  planificación para el futuro.  Por ello, hay que asumir el balance final del año con espíritu crítico y mente abierta: si los números cuadran, será estimulante y motivador. En caso contrario, será la oportunidad para encarar la optimización de la gestión.

¿Cómo hacer el balance final del año?  

El balance de las cuentas anuales resume los datos de bienes, deudas y derechos empresariales. Es fundamental tomárselo muy en serio, porque de su veracidad y corrección dependerá el futuro de la empresa. De nada vale mostrar en los papeles que todo está bien si no es así, e balance no servirá de nada, pues no aportará una información útil.

Algunos datos básicos:

  • Es preciso registrar la información real.  Es útil que los datos puedan compararse con información similar en otros períodos.
  • Se calculará la suma total de activos. Se deben considerar todos los activos: los corrientes (dinero en caja, bancos, cuentas por cobrar e inventarios) y los no corrientes (equipos, mobiliario, materiales, maquinarias, terrenos y otros). 
  • Se procederá de la misma manera con los pasivos: pasivos corrientes (obligaciones bancarias, deudas, acreedores, impuestos) y pasivos no corrientes (créditos y préstamos solicitados).
  • El patrimonio también es un dato fundamental. Se calcula a partir del capital invertido y de los beneficios acumulados.
  • La suma del pasivo y el total del patrimonio debe ser igual al total de activos.

Es importante dedicar tiempo y atención a este balance y asegurarse de que se realizó correctamente.

La evaluación a partir del análisis del balance final del año

Una vez que el balance está listo, hay que destinar tiempo a evaluar la situación. Se trata de encontrar explicaciones para lo que ocurrió. ¿Las estrategias y herramientas utilizadas han sido eficientes?, ¿se han aprovechado las fortalezas y los recursos?, ¿la gestión empresarial resultó eficiente?, ¿en qué cosas se actuó correctamente, según los objetivos propuestos, y en qué hay que mejorar?

Estas y otras preguntas encontrarán respuesta en el balance final del año. Esta evaluación es tarea de equipo, por ello lo recomendable es abrirla a la participación de todos. El balance final del año es una herramienta clave para la optimización de procesos y de resultados.

Lo que viene después de Reindus: adelantarse al momento

El programa Reindus (Programa de Reindustrialización y Fortalecimiento de la Competitividad Industrial) fue aprobado y dotado con 400 millones de euros iniciales. El plan tiene como objetivo la redistribución industrial, el refuerzo de la competitividad y la generación de nuevos puestos de empleos.

La presentación de los proyectos para su valoración tiene como última fecha de plazo el próximo 4 de noviembre. La gran novedad es la adaptación de los objetivos con las necesidades de Desarrollo Sostenible, con el apoyo a las zonas que han sufrido la descarbonización. Las miradas están puestas en las pymes y empresas industriales que decidan ampliar, crear nuevos centros industriales, trasladarse o competir en el exterior.

¿Qué se puede financiar con el Programa Reindus?

El programa tiene como base mínima de financiación una cantidad de 100.000 euros. El destino debe estar justificado y ser aplicable a los siguientes apartados:

  • Inversiones en obra civil como materiales de canalización y urbanización, se excluyen la adquisición de terrenos.
  • Gastos de materiales para edificar o adecuar naves industriales. Se incluyen los traslados a nuevas zonas de actividad industrial.
  • Inversiones en activos fijos relacionados de manera directa con el proceso de producción, se excluyen los transportes externos.
  • Inversión en la ingeniería del proceso de producción donde se incluye capital humano propio o de terceros.

Además, el programa financia el 75% del presupuesto total y se contabilizan los importes a partir del 1 de enero de 2019. La parte que no se considere justificada se devuelve con los intereses correspondientes.

¿Cómo se presenta la solicitud al programa Reindus?

Las pymes y grandes empresas aspirantes deben presentar la solicitud, un cuestionario y la memoria con firma digital en soporte telemático a través de la web del Ministerio de Trabajo. Se adjuntan además los siguientes archivos:

  • Memoria del proyecto según modelo de anexo con firma electrónica.
  • Acreditación válida del poder firmante.
  • Documentación que acredite el pago de Seguridad Social y otras obligaciones tributarias, cuando corresponde.
  • Declaración de ausencia de trabajadores a cargo, si es el caso.
  • Solicitud de firma mancomunada para empresas que poseen este tipo de representación.
  • Informe de auditorías anuales.
  • Balance provisional del año anterior para empresas constituidas durante el 2018 o 2019.
  • Memoria de cuentas anuales.
  • Declaración trimestral frente al IVA, si procede.

Atención especial en el proceso de aceptación al programa Reindus

Como hemos visto, los interesados tienen un plazo máximo para la presentación de sus presupuestos el 4 de noviembre. Es importante cumplir con los requisitos mencionados y no se aceptará en ningún otro tipo de soporte. Asimismo, los activos materiales o inmateriales financiados deberán permanecer durante cinco años siguientes a la financiación. El equipo gestor presenta una primera resolución provisional. En esta instancia se deben presentar los avales solicitados en cada caso.